Liderazgo en Teletrabajo: Más Allá de las Pantallas

Liderazgo en Teletrabajo: Más Allá de las Pantallas

El teletrabajo, que hace años parecía algo excepcional e imposible, es ahora una realidad cotidiana para millones de personas. Este cambio ha traído consigo una serie de beneficios personales y profesionales, pero también ha planteado importantes desafíos en la manera en que los líderes guían a sus equipos y cómo los empleados experimentan el día a día laboral desde casa.

Más allá de las métricas y las herramientas tecnológicas, liderar y trabajar en remoto es una experiencia humana que impacta no solo en los líderes y empleados, sino también en la cultura organizacional y la identidad de la empresa.

Tradicionalmente, el liderazgo se ha aprendido y ejercido en proximidad, a través de la observación directa y las interacciones cotidianas. Pero, ¿Qué sucede cuando la oficina se fragmenta en múltiples ubicaciones, conectadas solo por una pantalla?

En este nuevo contexto, la ausencia física genera desafíos significativos:

  • Desconexión emocional y profesional (Impacto en la MARCA). Sin los encuentros espontáneos que suceden en un entorno presencial, los empleados pueden sentir que pierden el sentido de pertenencia y la energía del equipo.
  • Falta de oportunidades de aprendizaje práctico (Impacto en el DESARROLLO) Observar a los líderes en acción era una fuente clave de desarrollo profesional. En remoto, los empleados tienen menos oportunidades de absorber estas lecciones cruciales.
  • Crisis de identidad organizacional (Impacto en el SENTIMIENTO DE EMPRESA) Transmitir la cultura corporativa y alinear a los equipos en torno a los valores de la empresa requiere nuevos enfoques y estrategias adaptadas a la virtualidad.

📝 Nos encontramos en un momento trascendental en la evolución del liderazgo. Como líderes, tenemos una responsabilidad ineludible: guiar a nuestros equipos con visión y propósito en esta nueva era del trabajo remoto.

No se trata solo de adaptarse, sino de ser arquitectos de un futuro laboral más humano y eficiente.

Debemos reflexionar sobre cómo el teletrabajo afecta la gestión empresarial y cuál es nuestro rol en esta transformación.

En este artículo, exploraremos el impacto del teletrabajo en la gestión empresarial, y en el próximo, abordaremos cómo la 🤖 Inteligencia Artificial puede integrarse en los entornos laborales como una 🛠️ herramienta estratégica para fortalecer nuestro liderazgo en esta 💪revolución industrial.


No olvidemos el rol esencial del líder: Inspirar y facilitar

El líder juega un papel crucial como catalizador y debe inspirar, facilitar y ser integrador. Su labor va mucho más allá de lo que traté en mi artículo sobre ser jefe o líder.

Para ejercer un liderazgo efectivo, es fundamental reflexionar sobre nuestra propia posición y la responsabilidad que tenemos en la evolución del liderazgo remoto.

Es clave reconocer lo que sentimos al trabajar desde casa, lo que se pierde al estar lejos de nuestros compañeros y cómo los líderes debemos desarrollar aptitudes y actitudes muy diferentes para evitar la desvinculación e implementar nuevos estilos de dirección.

Para ello, considera lo siguiente:

  • Ser coherente y visible: Los empleados observan más las acciones que las palabras. Un líder que actúa con integridad, refuerza la misión y comunica la visión con pasión se convierte en una fuente de inspiración para su equipo.
  • Dar sentido al trabajo diario: Conectar cada tarea o proyecto con un propósito mayor ayuda a mostrar cómo cada esfuerzo individual contribuye al éxito colectivo, fomentando un sentido de pertenencia y compromiso.

Nuestra obligación como líderes no solo es gestionar tareas, sino también desarrollar la nueva capa de líderes en la empresa y compartir métodos que nos permitan mejorar nuestras organizaciones con el apoyo de todos.

«El futuro de nuestras empresas sigue estando en manos de nuestros equipos.»


Pensemos desde la perspectiva del teletrabajador: Entre «La comodidad» y «la desconexión»

Trabajar desde casa ofrece ventajas evidentes: menos tiempo perdido en desplazamientos, mayor control sobre el entorno laboral y, en muchos casos, una mejor conciliación entre la vida personal y profesional. Sin embargo, estos beneficios pueden verse empañados por sentimientos de aislamiento y desconexión. Para abordar estos desafíos, es clave comprender las siguientes problemáticas y sus soluciones de manera estructurada:

Falta de interacción espontánea y sentido de comunidad

«Yo recuerdo, aquel primer día que me encontré con el presidente en el ascensor y antes de que llegáramos a la planta 5 ya había aceptado la idea que le presentaba.»

En una oficina, los valores y la misión se refuerzan de manera natural a través de la convivencia. En teletrabajo, pueden diluirse. Sin los encuentros casuales en los pasillos o las charlas en la máquina de café, el trabajo puede volverse más transaccional. Esas  conversaciones que desbloqueaban ideas, resolvían dudas o simplemente generaban complicidad, ya no ocurren de forma natural.

Sentimiento de invisibilidad y falta de reconocimiento

«A mí me gusta, mandarles una nota y les expreso lo que me gusta trabajar con ellos y les doy las gracias por permitirme trabajar con ellos.»

Quizás sea una tontería, pero la reacción es sorprendente.

Para muchos empleados, estar lejos del entorno físico del equipo genera una sensación de exclusión. Se preguntan: ¿Se notará mi esfuerzo? ¿Estoy aportando lo suficiente? Este sentimiento puede llevar a la inseguridad y, en ocasiones, a una menor motivación.

Dificultad para conectar emocionalmente con los compañeros

«Había tanta presión que un viejo compañero vino a mi mesa llorando, aquello me rompió el corazón. Salimos riendo con un plan conjunto que fue todo un éxito.»

Aunque las reuniones virtuales cumplen su función, no logran reemplazar el calor humano de trabajar codo a codo. Las bromas espontáneas, las risas compartidas o simplemente el apoyo en momentos difíciles se diluyen en la distancia.

La pérdida de referentes inmediatos

«Estoy muy agradecido de haber vivido en vivo y en directo el cómo se gestionaron ciertas decisiones, ciertas crisis, yo he aprendido de cada día tanto lo bueno como lo malo.»

Antes, era posible aprender de los líderes y compañeros simplemente observando cómo resolvían desafíos o tomaban decisiones. En remoto, esa oportunidad de aprendizaje práctico se reduce significativamente.


Construcción del liderazgo remoto: Un reto desafiante

En este contexto, los líderes tenemos la misión de cerrar la brecha emocional y profesional para que nuestros equipos no solo trabajen, sino que también se sientan conectados, valorados e inspirados. Esta inspiración es una inversión directa en nuestra empresa y en nuestra marca. No se trata solo de gestionar, sino de liderar con propósito y empatía. Para ello, sigo estas estrategias:

Comunicación constante y empática

Más allá de hablar sobre tareas, ahora dedico tiempo a preguntar: ¿Cómo estás? ¿Qué tal va tu día? Las reuniones virtuales las inicio con un poco de humor, tratando de generar un espacio más personal.

Trato de generar un espacio más personal; espacios para conectar a nivel humano, no solo profesional. Mando mensajes, tan tontos e inesperados como

“Buenos días, ¿qué tal ha empezado el día de hoy?. Hoy va a ser un gran día para ti. Felicidades”

Recrear la conexión del equipo, aunque sea virtualmente

Un amigo organiza actividades informales, como cafés virtuales o sesiones de juegos, para devolver algo de esa camaradería que los empleados echan de menos. Celebrar cumpleaños, logros y pequeños hitos ayuda a reforzar el sentido de comunidad. Yo no lo hago, comparto el objetivo, pero me cuesta mucho hacer este tipo de acciones.

Asegurar que todos se sientan vistos y escuchados

En un entorno remoto, es fácil que algunos empleados se sientan invisibles. Debemos ser proactivos en reconocer el trabajo de cada persona y en dar espacio a todos para expresarse.

Busco el tiempo, aunque tenga mil cosas que hacer, para hacer una llamada personal y valorar el trabajo de esa persona; lo hago de improviso, trato que sea un acto muy natural y que no se entienda como es simplemente una técnica de gestión de recursos humanos

Transmitir la cultura organizacional de manera intencionada

Este punto me preocupa mucho. El otro día hice un llamamiento a los exmiembros de una empresa a la que me siento muy unido, y 7700 personas reaccionaron. La cultura estaba muy integrada en nuestro ADN

Ahora la cultura ya no se absorbe automáticamente, como sucedía cuando estábamos en la oficina cada día.

¿Dónde están los valores que formaban ese ADN EMPRESARIAL? Los líderes debemos reforzar los valores y la visión del equipo en cada interacción, ayudando a nuestros equipos a sentir que forman parte de algo significativo.

No perdamos el SENTIMIENTO DE GRUPO, EL SENTIMIENTO DE MARCA

Fomentar la autonomía y el liderazgo personal

Aunque la distancia puede parecer una barrera, también es una oportunidad para que los empleados crezcan en su capacidad de autogestión.

Los líderes deben proporcionar herramientas, confianza y orientación para que cada miembro del equipo desarrolle su potencial. Muchos jefes practican el micromanagement, les daba confianza el ver al equipo trabajando en cada una de su mesa.

Yo he tenido siempre equipos en todas las partes del mundo y crecí como directivo entendiendo que mis miedos eran sólo miedos, la fortaleza estaba en marcar unos objetivos retadores y apoyarlos para conseguirlos.

Muchas ideas superaban mi propia visión, eran más creativas que las que yo podía imaginar; y cuando venían en busca de decisión, la respuesta era alentarles a que sumieran riesgos “if you don’t like it, build your world

Ayuda, apoyo y colaboración

Cuando estás presente, ves, hueles, sientes si algo va o no va bien; pero ¿cómo lo detectas si estás trabajando en remoto con contactos esporádicos?

Yo uso los procesos de supervisión y seguimiento, trato de generar una cultura de equipo en la que me convierto en un compañero más. El generar procesos de brainstorming, de análisis,… allí “veo” y generó el entorno para compartir los puntos de vista, para tener una comunicación abierta y honesta donde compartir preocupaciones y opiniones.

¿Riño o felicito??

Mi amigo del alma me diría: “pues depende”.

Las riñas en remoto son muy perjudiciales porque no evidencias el lenguaje no verbal del que recibe la crítica. Todo empieza en una llamada de Teams o de Meet y se acaba con un click; no hay más.

Se debe informar de que algo no está bien, pero yo trato de enmascarar esa llamada de atención en un punto de mejora, en una sesión de escucha activa en la que se reflexiona el impacto de lo ocurrido, el entender las causas para corregirlas y evitarlas en el futuro – y lo haré 1000 veces si es necesario.

En remoto: RIÑAS, NO GRACIAS


¿Y qué pasa con los valores, la visión y la misión de la empresa?

No sé si estaréis de acuerdo conmigo, pero es que estas cosas se maman diariamente. No son cosas que las entiendas si te las cuentas, tienes que ser partícipe de su construcción para entenderlas bien.

¿Cómo contagiamos los valores de la empresa en remoto?

Los valores no solo se comunican, se viven. En un entorno virtual, los líderes debemos ejemplificar estos valores en cada interacción y asegurarnos de que sean tangibles para todo el equipo en cada comunicación, reunión, correo electrónico o actualizaciones de proyectos. No sé si algo cuaja, pero yo insisto e insisto y celebro cuando hay un comportamiento alineado con los valores para motivar a los demás a seguir el ejemplo.

¿Cómo hacemos partícipes de la visión a todos los niveles?

La visión de la empresa debe ser más que un párrafo en la página web; debe inspirar a cada empleado a conectar su trabajo diario con un propósito mayor. El comunicar la visión de una manera frecuente y auténtica, explicar cómo los logros del equipo contribuyen a acercar a la empresa a ese futuro deseado, crear retos que vayan alineados con la visión invitando a hacer mejoras que inviten a co-crear la visión.

Un cliente mío me dijo que había montado mesas de procesos para que los empleados pudieran participar para mejorar la empresa. Simplemente simple y genial.

Esto ya lo hacíamos en modo presencial, por qué no lo podemos hacer en un entorno de teletrabajo?

Al final, tenemos que construir y reforzar la misión como una guía constante

La misión define el “por qué” detrás de todo lo que hace la empresa. En teletrabajo, debe estar presente de manera constante para orientar decisiones y mantener el enfoque.

Foco, foco y foco.

Todos tienen que saber y entender cómo su trabajo contribuye al propósito más amplio de la misión, y esto lo tenemos que hacer desde los procesos de Onboarding, porque la misión debe ser una experiencia vivencial.

Participo en reuniones en una empresa de la que soy copropietario, y además de compartirle mi orientación como business mentor, también analizamos el interés del grupo de dueños de la empresa: ¿porqué creamos la empresa y cómo contribuye su forma de trabajar a reforzar la misión? Espectacular lo que genera en el equipo.

¿Alguien tiene conversaciones sobre valores, visión y misión con su equipo?

Los empleados deben sentir que estos elementos no son impuestos, sino compartidos. ¿cómo lo haces tú?

Mis clientes, usan mis propios servicios de mentoría para que componga un storytelling apropiado para trasladarles esa cultura empresarial. Es “brutal” porque entienden y aprenden a interpretar el ritmo vital de la empresa, visualizan el camino sobre el que se mueve la empresa

Nosotros somos los responsables de construir el liderazgo del futuro. Ya no lo podemos hacer solos.

Liderar en remoto es un desafío y una oportunidad

Tenemos la oportunidad de replantearnos cómo trabajamos y nos relacionamos. Sin embargo, esto no recae únicamente en los líderes; los empleados también juegan un papel crucial:

  • Tomando la iniciativa para conectar con sus compañeros y líderes.
  • Comunicando abiertamente sus necesidades y desafíos.
  • Buscando formas creativas de mantener viva la camaradería y el aprendizaje, incluso a distancia.

El teletrabajo es más que un cambio logístico; es un cambio cultural que requiere esfuerzo y compromiso de todos. Es un llamado a líderes y empleados para crear una nueva dinámica laboral basada en la confianza, la empatía y la colaboración.


Reflexión final: Un desafío compartido

El teletrabajo ha llegado para quedarse, y con él, un nuevo tipo de liderazgo que es menos visible pero más intencionado. ¿Cómo podemos seguir liderando con impacto en esta nueva realidad? ¿Qué prácticas innovadoras han implementado en sus equipos?

Liderar y trabajar en remoto no es fácil. La distancia física puede amplificar la distancia emocional, pero con intención y creatividad, es posible construir equipos sólidos, conectados y resilientes.

Este es un desafío compartido. Invito a líderes, empleados y organizaciones a compartir sus experiencias, ideas y aprendizajes. Juntos, podemos construir equipos conectados, productivos y resilientes, más allá de las pantallas.

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Luis Sánchez

Con una gran experiencia en la gestión de procesos de negocio, Luis ha desarrollado su trayectoria profesional como director de procesos en los sectores del ocio, viajes y actividades turísticas; y en sector inmobiliario Sus puntos fuertes son la gestión de procesos operativos, el arte de la negociación, la gestión de touroperadores, distribución online, retails y servicios de ocio y hospitalidad.

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